BANALIZACIÓN DEL CROWDFUNDING

MÁS QUE CROWDFUNDING

El crowdfunding surgió hace muchos años, como suele pasar casi siempre en asuntos tecnológicos, en EEUU. En un inicio se concibió como una herramienta de financiación colectiva, posteriormente, además, se consolidó como una herramienta solidaria. Pero la aparición de cada vez más plataformas y el fácil acceso a la tecnología ha llegado a un estadio preocupante de “banalización” de esta herramienta.

crowdfundingUna de las preocupaciones de los participantes de élite que figuran en este tipo de plataformas, se centra en la sensación que podrían ofrecer a sus seguidores, y público en general, de estar solicitando limosna, sobre todo cuando no se trata de financiación de start up o proyectos de proyección empresarial.

Para ello se tiende a ofrecer recompensas exclusivas que puedan paliar esa sensación de “mendigar” y ofrecer algo único a cambio de una aportación.  Aun así, es complicado en algunos casos el tratamiento ya que sigue siendo su imagen la que se expone al foco mediático.

La original campaña en las redes, de una de estas plataformas orientada a la recaudación del famoso “bote”, seguramente no ayudará a la élite a cambiar su percepción, aunque el objetivo no sea exactamente el mismo.

La idea es curiosa y seguramente eficaz -no seré yo quien la valore- pero desde mi punto de vista se aleja del cometido para el que nacieron este tipo de actividades y puede que sea una evolución.

Por eso, el branded content es, desde mi óptica, es la herramienta idónea para un segmento alto de “producto” y un nivel Premium de clientes. Cada cosa en su sitio.

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