NOS QUEDAMOS SIN DINERO

SE TERMINA EL CASH

No se trata de crear una alarma, pero nos quedamos sin dinero. De aquí a unos años, las próximas generaciones pondrán cara de extrañeza cuando se le hable de dinero físico, monedas y billetes, igual que lo hacen los jóvenes de hoy cuando les hablas de las “antiguas” pesetas.

Y no se trata que volvamos a la era del intercambio y trueque (aunque existan ciertas apps que funcionan con notable éxito bajo esta fórmula) es que nos quedamos sin dinero físico…pero porque no lo vamos a necesitar. ¿Significa que las cosas serán gratis? Pues no. Nos gustaría, pero no. Todo el mundo debe ser gratificado por el tiempo que dedicó a una tarea. Así que por ahí no van los tiros. Se trata ni más ni menos que la labor fiduciaria que tenía la moneda, ahora la tendrán los “apuntes contables” que respaldan las operaciones de intercambio de efectivo que existe en cada acción de pago.

La verdad es que tiene más lógica que fiarnos de un trozo de papel, que viaja de mano en mano y que tienen un valor arbitrario, y sin ningún tipo de respaldo, como cuando no hace tanto tiempo, el oro, estaba detrás del valor de la moneda.

En Dinamarca y otros países nórdicos, por ejemplo, por una propuesta de la cámara de comercio, se ha presentado una de ley, donde el dinero en efectivo desaparezca a favor de las tarjetas y los medios de pago online, o a través de dispositivos móviles. De momento, tiene que hacer un largo viaje, y ser aprobado en el parlamento de este país, pero ojo, cuando ya suena el rumor, y como dice el refrán, nos encontramos en la antesala de la noticia. Ya en España entró en vigor una ley hace tres años, donde se limitaban los pagos en efectivo, aunque no precisamente pensando en los avances tecnológicos que estaban por llegar, si no más bien destinado a frenar la economía B.

Existe la tecnología blockchain, bastante más segura que la actual, las aplicaciones para pago por móvil, por vía app, por tarjeta física o vitual, wallets… Existen las criptomonedas. Incluso las “tarjetas pegatinas” de un solo uso. También disponemos de las apps para hacer porras, colectas, botes entre amigos, traspaso de efectivo entre amigos, y cientos de ejemplos más

Los que más se oponen a esta medida, son los minoristas y personas menos acostumbradas a las nuevas tecnologías, quizá más temerosos, por el momento, a ver diezmados sus ingresos, los primeros y no hacerse con la tecnología, los segundos.

Pero sobre todo… ¿qué pasaría con toda la economía sumergida o dinero “B” que existe en circulación en este momento? Para mí ese es el gran problema, sin duda, para una rápida implantación. A muchos no les interesa que esto sea hoy por hoy una realidad. Y si no imagínense a aquellos que tienen el dinero debajo del colchón intentando meterlo en un móvil. Por no hablar de otros negocios opacos, donde se trabaja totalmente fuera de la ley gracias, entre otras cosas, al manejo de efectivo. Todavía no conozco esa tecnología, que “blanquea” apps y moneda físcica en lugar de capitales. Pero ojo y tiempo al tiempo. Cosas más raras se han visto.

¿Quién se puede oponer a una medida que es buena absolutamente para todo el mundo? Por eso los grandes, como google, amazon, apple, samsung, etc. llevan años volcados con una tecnología, bajo el paraguas #FINTECH que supondrá en unos años el fin del dinero.

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