1.- PRIMERO FUE MAZZEL Y LAS MOTOS

MAZZEL, MELA Y LAS MOTOS

“La idea rondaba mi cabeza desde el 2009, como se puede ver en las entrevistas que me hicieron en Expansión y Diario Público en julio de ese año”

Al principio (mediados del 2010) pensamos que la idea podría funcionar con el mundo de las motos, en el que Mela Chércoles, co fundador de patrocínalos conmigo, tiene sobrada experiencia y contactos. Nos pusimos a sondear el mercado e incluso nos llegamos a reunir con el CEO de Dorna (D. Carmelo Ezpeleta) quien nos acogió con mucho cariño e interés, y nos facilitó el trabajo para presentárselo a los equipos de todas las categorías.

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Viajé por Europa y asistí a muchos grandes premios, presentando la idea de patrocinar vía SMS y pequeñas aportaciones on line a los equipos, a cambio de recompensas. Reconozco que no teníamos ni idea que aquello se llamaba crowdfunding. Meses más tarde nos enteramos que esa forma de patrocinar tenía un nombre raro y largo en inglés.

El caso es que los equipos estaban encantados, y la buena acogida nos hizo pensar que sería un éxito. Así que empezamos a desarrollar la idea y nació MAZZELsponsor. El nombre no tiene mucho sentido, como explico más adelante, pero se nos ocurrió, nos gustó y salimos así al mercado.

Después de mucho trabajo y varias versiones, sacamos la web en siete idiomas (incluido el japonés ¡!)  para que todo el mundo en cualquier parte del globo pudiera patrocinar, pero la empresa era titánica por la logística y medios que conllevaba.

Grabamos videos y tutoriales en varios idiomas, pero algo no iba bien y era hora de parar y reflexionar. En aquella época contratamos a nuestros primeros colaboradores. Queríamos dar un servicio on line durante los grandes premios y Rafa Payá, redactor en aquella época del diario AS, fue temporalmente nuestro hombre de contenidos.

No llegamos a hacer el lanzamiento oficial porque veíamos que la idea le faltaba estructura, así que decidimos parar, pensar, reflexionar y ejecutar. No pasa nada si te caes, lo más importante es tener fuerzas para levantarte un vez más. Y así lo hicimos.

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